El sector comercial de San Juan se encuentra en una etapa de articulación estratégica fundamental para potenciar su participación en la cadena de valor de la actividad minera en la provincia. Ante el inminente desarrollo y la expansión proyectada de la industria extractiva, la Cámara de Comerciantes Unidos impulsa un proceso de capacitación y certificación destinado a los comerciantes locales con el objetivo de prepararlos formalmente como proveedores mineros, según explicó Carlos Iramain, presidente de la institución.
La iniciativa surge a partir de la premisa de que el sector comercial, en su estructura individual, carece de la escala necesaria para responder a las exigencias operativas que demanda la gran minería. Las empresas del sector minero requieren volúmenes significativos de producción, capacidad de respuesta inmediata y una estabilidad absoluta en las entregas, exigencias imposibles de afrontar para un único comercio minorista. Por este motivo, la estrategia institucional se centra en fomentar la asociatividad entre los comerciantes locales, permitiendo unificar stocks, alinear capacidades logísticas y cumplir con los requisitos normativos y contractuales necesarios.
Desde la entidad se destaca que el impacto positivo de la minería actúa como un dinamizador transversal de la economía provincial. Toda inversión destinada a la infraestructura, como la construcción de viviendas o el mejoramiento de rutas, genera un derrame económico directo que dinamiza la construcción, la ferretería y la industria local, traduciéndose en empleo genuino y un incremento del consumo que beneficia de manera directa al comercio de proximidad.
Esta apuesta de integración impulsada por la Cámara de Comerciantes Unidos busca fortalecer las condiciones de la economía sanjuanina frente a un escenario de gran transformación productiva. Lograr que los comercios de la provincia ordenen su documentación y obtengan la certificación correspondiente no solo asegurará que el capital generado por la actividad minera quede depositado en el circuito económico local, sino que también sentará las bases para un entramado comercial regional más sólido, capacitado y autosuficiente.


