La minería chilena atraviesa un escenario particular. Mientras la producción registró una fuerte caída en agosto, el sector mostró un comportamiento muy diferente en materia laboral en una de las regiones chilenas donde tiene peso: Coquimbo.
De acuerdo con el último Termómetro Laboral de la Región de Coquimbo, elaborado por el Observatorio Laboral de la Universidad Católica del Norte a partir de datos de la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la minería incorporó cerca de 8.100 puestos de trabajo entre junio y agosto, según publicó el diario Eldía.cl. Se trata de un crecimiento del 16,8% respecto del mismo período del año anterior.
El resultado contrasta con el desempeño productivo registrado a nivel nacional. Según el último Informe Mensual de Actividad Económica (IMACEC) del Banco Central de Chile, la economía chilena se contrajo un 1% interanual en agosto, en un resultado marcado por una caída del 17,4% de la actividad minera.
Desde el Banco Central explicaron que el retroceso estuvo relacionado con distintos factores operacionales, entre ellos menores leyes del mineral, mantenciones programadas en faenas y condiciones climáticas adversas que afectaron la producción durante el período.
La cuarta región chilena está a la altura de San Juan, del otro lado de la cordillera y por eso todo lo que sucede llama la atención en la provincia donde hay una fuerte expectativa por el prometido desarrollo del cobre.
Más empleo pese al retroceso productivo
A pesar de esa baja, los datos laborales muestran que la minería continúa teniendo un peso significativo en el mercado de trabajo de Coquimbo. La directora del Observatorio Laboral de la Región de Coquimbo y de la Escuela de Ciencias Empresariales de la UCN, Karen Vargas Santander, destacó que el sector continúa funcionando como un soporte importante para el empleo regional, aunque advirtió que no alcanza para compensar las pérdidas registradas en otras actividades.
“La minería crea empleo, pero no logra compensar lo que se pierde en el comercio y en otras actividades. Por eso es clave seguir de cerca qué sectores sostienen el trabajo y cuáles necesitan apoyo para no quedar atrás”, señaló en el diario mencionado.
Desde el sector empresarial también remarcaron el impacto de la actividad minera sobre el mercado laboral.
El gerente de CORMINCO, Ignacio Pinto, sostuvo que la minería mantiene un papel central en la economía regional y destacó especialmente su capacidad para sostener y aumentar la contratación formal incluso durante períodos complejos.
“La minería, sin duda, es el motor productivo de la región. Ha liderado la creación de puestos de trabajo y especialmente en momentos en que la sequía nos golpeó duro, logró mantener y aumentar la capacidad de contratación formal”, afirmó.
Pero el impacto no se limita a los empleos directamente vinculados con las compañías mineras. Pinto también puso el foco en el movimiento que generan los proyectos sobre proveedores, servicios y otras actividades económicas.
El efecto de los nuevos proyectos
Uno de los momentos en los que la minería genera mayor demanda laboral es durante la construcción de nuevos proyectos. Según Pinto, es en esa etapa cuando se requiere una mayor cantidad de mano de obra y se vuelve más visible el efecto multiplicador de la actividad sobre el resto de la economía.
“Es especialmente importante la capacidad de empleo que se genera durante el período de construcción de un nuevo proyecto. Es allí donde mayor mano de obra se requiere y se puede advertir notoriamente este efecto multiplicador”, sostuvo.
El representante de CORMINCO planteó además la necesidad de agilizar nuevas iniciativas mineras, en un escenario internacional de creciente demanda por minerales y con distintos países buscando avanzar con nuevos proyectos.


