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San Juan reúne cuatro de los siete proyectos de cobre avanzados que analiza el nuevo informe del Centro de Economía Internacional (CEI) de la Cancillería. El documento, publicado el 23 de octubre, incluye a Vicuña, Los Azules, El Pachón y Altar dentro de la cartera que podría devolver a la Argentina a la producción cuprífera de gran escala.
El estudio de octubre proyecta para el país un potencial de 1,5 millones de toneladas anuales hacia 2035 y exportaciones cercanas a US$19.000 millones. Son escenarios nacionales de largo plazo, no producción actual de San Juan ni ingresos ya asegurados para la provincia. La publicación oficial presenta esas perspectivas en un contexto de mayor demanda asociada con electrificación, redes y energías renovables.
Cómo leer las proyecciones
Para interpretar esos números importa identificar su base. El informe Mercado de Cobre, de la Secretaría de Minería, publicado en febrero de 2026, elaboró sus escenarios con información de empresas y estudios técnicos. Ese antecedente ya estimaba que la producción nacional podría alcanzar 1,5 millones de toneladas en 2035.
La Secretaría advertía que concretar ese volumen depende también de desarrollar rutas, caminos y transporte, además de asegurar el suministro energético. Su publicación aclara que tiene carácter técnico y referencial y que no reemplaza los procedimientos administrativos ni las decisiones de las autoridades competentes.
Por eso, la difusión de una perspectiva exportadora no equivale a una autorización ambiental, una decisión de construcción o un calendario garantizado. Para evaluar avances concretos hay que seguir los hitos de cada emprendimiento, además de los totales agregados.
Los Azules muestra la distancia entre estudio y operación
Un ejemplo sanjuanino es Los Azules. La información vigente de McEwen describe un estudio de factibilidad terminado en 2025, cuyo caso base contempla 21 años de vida útil y una producción promedio de 148.200 toneladas de cátodos de cobre por año. Esas cifras corresponden al diseño del proyecto, no a una mina que ya esté produciendo.
La compañía ubica su expectativa de decisión final de inversión a mediados de 2027 y su objetivo de producción comercial en 2030, sujetos al financiamiento completo y las aprobaciones correspondientes. También informa que continúan en trámite permisos sectoriales, entre ellos los relacionados con agua e infraestructura.
La lectura conjunta de las fuentes muestra por qué conviene separar tres planos: el potencial geológico, las previsiones económicas y la ejecución efectiva. Para San Juan, la presencia de cuatro desarrollos en el nuevo análisis nacional confirma su peso en esa cartera; la concreción de ese potencial dependerá de que cada proyecto complete sus etapas técnicas, administrativas y financieras.


