La reciente publicación del ranking de exportadores nacionales y la visita al proyecto minero San Jorge, en Mendoza, dejaron al descubierto una realidad que, a primera vista, podría parecer aislada, pero está profundamente conectada: el dilema de la diversificación productiva frente al potencial minero sin explotar en la provincia.
En 2024, Mendoza logró un crecimiento exportador del 22%, superior al promedio nacional del 20%, gracias a productos agroindustriales como vino, ajo, frutas y jugos concentrados. Este modelo diversificado ha mostrado su capacidad de resiliencia, pero también tiene limitaciones de escala y rentabilidad. En contraste, San Juan ha liderado el ranking con un crecimiento del 60%, impulsado casi exclusivamente por la minería.
El proyecto San Jorge, que contempla la extracción de 40 mil toneladas anuales de cobre, podría ser un motor económico crucial para Mendoza. Con una inversión de US$ 559 millones y la creación de 3.900 empleos, el proyecto se perfila como un pilar estratégico en la base exportadora provincial. La minería, bien gestionada, tiene el potencial de generar empleo calificado, atraer inversiones internacionales y aportar significativamente al desarrollo social y económico de la región.
Sin embargo, la provincia sigue atrapada entre su orgullo por mantener una matriz productiva diversificada y el temor de debatir sobre su futuro minero. Mendoza podría estar dejando pasar una oportunidad para aprovechar la minería como un motor de desarrollo económico y social, que, bien gestionada, puede generar empleo, inversiones y un impacto positivo en su economía.
Fuente: Adaptado de www.losandes.com.ar


