Tecnología

Así será la nueva minería en la Argentina: robots, autonomía y digitalización en la era del cobre

La automatización y digitalización redefinen la minería en la Argentina: los futuros proyectos de cobre adoptan robots y autonomía para ganar eficiencia
así será la nueva minería en la argentina robots, autonomía y digitalización en la era del cobre

La industria minera global hoy vive en el mundo una realidad tecnológica muy distinta a la que permitió desarrollar la primera ola de producción de los 90 en la Argentina, y que en la actualidad se define por la búsqueda de la eficiencia operativa y la seguridad laboral a través de su ecosistema digital.

La adopción de vehículos y equipos autónomos, la analítica prescriptiva y los gemelos digitales marcan el estándar de los nuevos desarrollos a nivel internacional. En este escenario tecnológico, los grandes proyectos que se empiezan a contruir en la Argentina se diseñan desde su origen bajo estos parámetros de automatización avanzada.

A nivel global, la consolidación de las redes de baja latencia como el 5G privado en zonas remotas permite que el procesamiento de datos se realice en tiempo real. Esta infraestructura informática es el soporte crítico que viabiliza el funcionamiento de flotas de camiones sin chofer, perforadoras robotizadas y sistemas de control centralizados situados a cientos de kilómetros de los yacimientos.

La automatización no solo optimiza el rendimiento continuo de los activos las 24 horas del día, sino que reduce significativamente la exposición del personal a entornos de alta hostilidad climática y geográfica. Al trasladar las tareas críticas de operación a centros de control remotos ubicados en centros urbanos, se minimizan los riesgos de la actividad en alta montaña y se mitiga el impacto del cansancio humano transformando la seguridad operacional en un indicador más predecible.

El futuro ya está en la Argentina

Con respecto al impacto concreto de estas herramientas de innovación en el terreno, el especialista Pablo Lagarini, gerente general para el Cono Sur de la empresa sueca Epiroc (una compañía que nació en 2018 como una escisión de la división de minería e infraestructura del Grupo Atlas Copco, fundada en 1873), aportó precisiones sobre el alcance real de la automatización en las operaciones actuales

«La incorporación de tecnología y automatización en el sector minero no responde a una moda, sino a una necesidad imperiosa de elevar los estándares de seguridad y eficiencia en entornos complejos. Hoy estamos viendo cómo los centros de operaciones integradas permiten controlar procesos críticos a miles de kilómetros de distancia del frente de explotación», detalló Lagarini.

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Las perforadoras autónomas serán parte del paisaje minero cordillerano.

El directivo enfatizó además que esta evolución reconfigura las competencias demandadas en el mercado laboral técnico y profesional de la región. «El perfil del trabajador minero está cambiando de forma acelerada; pasamos de operaciones netamente mecánicas y manuales a la supervisión de sistemas digitales y flotas robotizadas. Esto no destruye empleo, sino que lo transforma, exigiendo una capacitación constante en conectividad, análisis de datos y operación remota«, afirmó el especialista.

«La automatización es también una herramienta clave para la sustentabilidad ambiental -precisó el experto. Al digitalizar el control de las plantas y los sistemas de bombeo, logramos optimizar de manera matemática el uso del agua y la energía, reduciendo al mínimo el margen de error humano y garantizando que los recursos se utilicen con una eficiencia que antes era tecnológicamente imposible», al citar otro de los ejemplos de la digitalización de procesos vinculados con los objetivos de sustentabilidad que exigen las comunidades y los mercados internacionales.

Lagarini también remarcó el valor estratégico de la predictibilidad que otorgan las plataformas de análisis masivo de datos. «La Inteligencia Artificial y la telemetría aplicada a los equipos pesados permiten anticipar incidentes operativos antes de que ocurran, reduciendo el tiempo de inactividad de las plantas. En minería de gran escala, cada minuto de parálisis representa pérdidas millonarias, por lo que la gestión proactiva de los datos es el mayor activo de una compañía», concluyó el líder regional de Epiroc.

Tendencias de seguridad y eficiencia 

Otra de las macrotendencias que redefine la actividad es la clasificación inteligente de minerales mediante sensores hiperespectrales combinados con algoritmos de Inteligencia Artificial. Esta tecnología permite identificar y segregar la roca de valor del material descartable con una precisión milimétrica antes de que ingrese a las plantas de procesamiento.

Al evitar la trituración y molienda de material estéril, las compañías registran ahorros drásticos en el consumo de agua y energía eléctrica, dos de los recursos más sensibles en la estructura de costos y en la validación ambiental de los proyectos modernos.

En el plano local, la configuración de la denominada «mega minería» encuentra en un momento de incipiente desarrollo para una nueva época dorada de la minería metalífera que promete decenas de miles de millones de dólares de inversion y exportaciones, y una transformación de la matriz laboral y económica de muchas provincias.

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El personal de mina cada vez está menos presente en las zonas de riesgo.

El desarrollo de yacimientos de escala global en la Cordillera de los Andes exige un despliegue logístico y operativo sin precedentes para el país, y para alcanzar niveles de competitividad internacional, las corporaciones que lideran estas iniciativas en provincias como San Juan, Salta, Catamarca y Jujuy planifican terminales productivas que asimilan de forma directa las tecnologías de autonomía aplicadas en mercados maduros como Australia o Chile.

Los proyectos cupríferos de gran envergadura en etapa de avance o evaluación, tales como Los Azules, Pachón y Josemaría en territorio sanjuanino, Taca Taca en Salta o el recientemente incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), San Jorge en Mendoza, demandarán metodologías de explotación de alta eficiencia.

El desafío de la alta montaña

La remoción de millones de toneladas de roca anuales en este tipo de pórfidos de cobre vuelve indispensable la implementación de camiones de acarreo autónomos y sistemas de telemetría predictiva. Estos mecanismos mitigan las fallas mecánicas imprevistas mediante sensores conectados a un gemelo digital de la operación, adelantándose al desgaste de los componentes críticos.

La convergencia entre la masiva llegada de capitales orientados a obras de infraestructura base y la madurez de las tecnologías de automatización perfila un nuevo mapa productivo para la minería en la Argentina. La viabilidad de sostener este salto exportador a largo plazo requerirá de la robustez de las redes de comunicación que se tiendan en las regiones montañosas y de la capacidad de la cadena de proveedores locales para integrarse a los nuevos estándares tecnológicos.

La transformación hacia minas inteligentes y digitalizadas plantea el desafío de dotar al sector de una resiliencia operativa superior ante las fluctuaciones de precios en los mercados de commodities.

Así, en la industria se destaca que aquellas plazas que logren implementar flotas autónomas e interoperabilidad de sistemas de manera temprana garantizarán los costos de extracción más competitivos de la próxima década, consolidando a la minería como uno de los vectores macroeconómicos determinantes del país.

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