Argentina dio un paso clave para atraer inversiones mineras al implementar el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), una medida que posiciona al país por encima de Chile y Perú en términos de competitividad para proyectos de cobre. Así lo indica un informe de la consultora internacional CRU, que analizó el impacto del nuevo régimen en cinco grandes emprendimientos cupríferos ubicados en el país.
El estudio revela que, gracias al RIGI, la tasa impositiva efectiva promedio en minería bajó del 47% al 38%, generando una ventaja del 7% frente a Chile y del 4% frente a Perú. Este nuevo escenario mejora significativamente el atractivo de Argentina para el desarrollo de inversiones a gran escala en el sector minero.
Proyectos mineros clave para el desarrollo del cobre
Los cinco proyectos evaluados por CRU —El Pachón, Los Azules, Josemaría, Taca Taca y MARA— representan una oportunidad económica de hasta 47.000 millones de dólares hasta el año 2040. De concretarse, podrían aportar aproximadamente 4.000 millones de dólares anuales a la economía nacional entre 2031 y 2040.
La consultora utilizó la metodología de Flujo de Caja del País Anfitrión (HCCF), un enfoque que permite estimar el verdadero impacto económico considerando impuestos, costos operativos, inversiones y beneficios para proveedores y empleo local.
Beneficios del RIGI para atraer inversiones mineras
Uno de los puntos más destacados del RIGI es la reducción del Impuesto a las Sociedades al 25%, junto con la estabilidad fiscal garantizada por 30 años. Esta previsibilidad es fundamental para atraer inversiones de largo plazo, en un sector que requiere reglas claras y estabilidad jurídica.
El informe señala que el RIGI podría ser determinante para consolidar una industria cuprífera competitiva en Argentina. No obstante, advierte que esta transformación dependerá de mantener condiciones macroeconómicas estables y una política clara de largo plazo, tanto desde el Estado como desde el sector privado.
Carga tributaria y proyección económica
El análisis de CRU indica que el Impuesto a las Ganancias representa el 62% del total de tributos incluidos en el flujo de caja de los proyectos mineros. Le siguen los derechos de exportación y las regalías provinciales, componentes clave para las economías locales.
Durante las etapas iniciales, se espera un fuerte impacto de las inversiones (capex), mientras que a partir de 2030 los ingresos fiscales y el gasto operativo local tendrán un peso cada vez mayor en el flujo de ingresos para el país.
Desafíos para el desarrollo minero argentino
A pesar del avance que implica el RIGI, Argentina todavía enfrenta desafíos estructurales en relación con Chile y Perú, dos referentes regionales en producción de cobre. Entre los principales obstáculos se encuentran la falta de infraestructura, las dificultades para repatriar dividendos y la volatilidad económica.
Francisco Acuña, consultor principal de CRU y coautor del informe, destacó que el país cuenta con un potencial geológico en etapa de descubrimiento, y que asociaciones recientes —como la de BHP y Lundin Mining— podrían acelerar el desarrollo de proyectos clave como Josemaría y Filo del Sol.
El informe concluye que el RIGI posiciona a Argentina como un destino competitivo para inversiones en cobre, con una carga impositiva efectiva favorable y una proyección económica significativa. No obstante, su efectividad dependerá de un compromiso sostenido por parte del Estado y del sector privado para consolidar un entorno previsible, transparente y atractivo para el desarrollo minero.


